La floración del almendro

La floración del almendro en nuestras latitudes ha indicado, desde tiempos inmemoriales, a los pobladores de estas tierras la cercanía de la primavera y el casi final del frío invierno. Con sus flores, nos trae la esperanza de las cosechas que los agricultores esperamos recoger en otoño. Es el primer atisbo de la benevolencia de temperaturas más suaves y frutos abundantes, que nos brindan temporadas más cómodas y holgadas. La alegría, el color, el aroma... Disfrutemos este espectáculo que la naturaleza nos ofrece y del que ojalá seamos testigos durante muchísimas generaciones más.